Comunidad del Colegio Santa Teresa en Salamanca

Formamos la comunidad de Salamanca-Colegio 17 Hermanas. Dos tienen permiso de ausencia. Todas, excepto una que es profesora en el Colegio, estamos jubiladas y prestamos nuestro servicio en la propia comunidad, en el colegio y en otras tareas apostólicas.

Estamos situadas al norte de la ciudad, en una zona de clase media. Nuestra ciudad es más bien conservadora, universitaria y poco industrializada. Ofrece posibilidades culturales, formativas y pastorales; nos enriquecemos con dichas propuestas. Tenemos también la posibilidad de compartir la  misión con laicos, con otros religiosos e instituciones. Colaboramos con la CONFER, desde la secretaría y la Junta y con la Cruz Roja desde el voluntariado. Con las parroquias cercanas colaboramos  en la Catequesis  y en grupos de oración.

Vivimos en el mismo edificio del colegio y todas mantenemos algún tipo de relación con él. Constatamos que es una plataforma evangelizadora importante, que nos ofrece posibilidades de contacto con muchas familias, con los alumnos, con los profesores, el personal del centro, antiguos alumnos y muchas otras personas que pasan por él en distintos momentos.

Nos sentimos unidas por grandes deseos apostólicos y por la ilusión de conocer y amar a Jesús y hacerle conocer y amar en cuanto nos sea posible. Percibimos en nuestra comunidad riqueza y diversidad de dones, deseos de servir, disponibilidad y responsabilidad para la misión y capacidad de acogida y ayuda mutua.

Con las hermanas de la Residencia tenemos muy buena relación, no tan fluída ahora como quisiéramos por la situación actual de la pandemia.

Cuidamos nuestro sentido de pertenencia a la Provincia Teresiana de Europa y participamos activamente acogiendo las iniciativas que nos vienen desde ella.

Es proyecto también para este año, fortalecer la Familia Teresiana de Salamanca. Estamos buscando cauces para que se haga realidad en este año del IV Centenario de la canonización de la Santa, patrona de Salamanca.

Como nos pide la Iglesia y el Capítulo, nos sentimos llamadas a vivir la ética del cuidado. Ahora estamos inmersas como comunidad formando  un grupo que trabaja con la Diócesis para preparar el próximo Sínodo de Obispos en 2.023 sobre “Sinodalidad”. Trabajamos con ilusión y alegría en el nuevo proyecto.

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