¡MANOS A LA OBRA!

Los días 22 y 23 de abril fuimos convocadas para participar en el encuentro de discernimiento provincial de la zona de Madrid.

El viernes por la tarde algunas hermanas y laicos, responsables de obras y proyectos, se reunieron online para compartir la misión, las riquezas y los retos de cada realidad. El sábado por la mañana nos encontramos en el colegio Jesús Maestro 35 hermanas para compartir nuestra reflexión y por la tarde se incorporaron siete laicos más para completar la visión de la zona.

El encuentro del sábado fue sumamente rico. Isabel del Valle, nuestra coordinadora provincial, nos dio la bienvenida y nos invitó a mirar la realidad, a escucharnos y escuchar al Espíritu. Comenzamos con un tiempo de oración en el que dimos gracias a Dios por cada comunidad de Madrid. Recibimos después una información muy completa sobre la realidad de las hermanas, las comunidades y las obras, no solo respecto de datos y números, sino sobre todo de vida: misión, personas, riquezas y retos. Y tuvimos tiempos para reflexionar personalmente, compartir en grupos y escucharnos todas en asamblea a partir de los focos de discernimiento que se plantearon en el Informe para el Proceso de Discernimiento del año 2020. Incluso hubo tiempo de lanzar algún otro tema de diálogo para fortalecer la interrelación entre las comunidades de la zona.

Durante toda la jornada hablamos con libertad y con apertura y fuimos arrojando la luz que teníamos para ir dibujando cómo vemos la configuración de las comunidades en el futuro próximo. Lo más bonito fue que en todo momento el criterio de discernimiento fue la misión, hacer y estar allí “donde más peligren los intereses de Jesús”. Y fue impresionante constatar cómo también los laicos participan de este mismo objetivo.

Por supuesto, alternamos el trabajo con tiempos de descanso en los que pudimos reencontrarnos y dialogar de otra manera, a la vez que tomábamos un bizcocho riquísimo, comíamos y brindábamos celebrando el día 23 de abril (San Jorge para las aragonesas, Sant Jordi para las catalanas, el Día de Castilla y León para las castellanas, hasta la final de la Copa del Rey de fútbol para las andaluzas y las valencianas, … y todas, el Día del Libro).

Al finalizar el encuentro, ya bien entrada la tarde, de todas y todos brotaba el agradecimiento, la esperanza y el sentido de corresponsabilidad en un camino que recorremos junt@s con el único propósito de fortalecer la misión, y con un claro deseo: “Poner manos a la obra, que el tiempo urge y el amor de Cristo apremia. Todo por Jesús”.

¡Gracias por este día de fraternidad y de encuentro!

 

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