Cuando en cualquier reunión decimos que somos teresianas, la pregunta que muchas
veces escuchamos es: ¿teresianas de Poveda o de Ossó? Y normalmente intentamos
explicar en pocas palabras las diferencias entre ambas para añadir al final que
nosotras somos de Ossó.
Pues bien, en San Cristóbal, un barrio al sur de Madrid, vivimos las teresianas de
Poveda y de Ossó, pero a todas nos gusta decir que somos “las teresianas de Jesús”
y que juntas queremos formar parte de este barrio y buscar cómo dar respuesta junto
con otras muchas personas e instituciones, a lo que la vida va trayendo.
El pasado día 13 de octubre nos encontramos en nuestra casa para celebrar la vida de
nuestra santa común. Comenzamos con un rato de oración iluminada por las palabras
de Pedro Poveda y Enrique de Ossó, y desde ellas, llegamos a Teresa que nos repitió:
“estase ardiendo el mundo”. Juntas miramos a nuestro mundo, al lejano, pero también
al cercano de nuestro barrio, donde además de encontrar situaciones de dolor y
vulnerabilidad, agradecimos la vida de tantas personas buenas que nos acompañan y
enseñan.
Después de rezar, tuvimos una rica cena preparada por todas y un compartir donde el
cariño y los lazos que vamos estrechando nos hicieron experimentar que somos
teresianas, teresianas de Jesús… Así nos gusta reconocernos en este lugar.
Gema Meroño, stj


